Descripción
La excursión de un día a los Cotswolds desde Londres sale de la ciudad a bordo de un minibús de lujo, con aire acondicionado, y se adentra en una comarca de campiña extensa y pueblos con encanto. Son unas nueve horas con guía local y pocas plazas, sin las prisas de los grupos grandes.
La primera parada es Burford, conocida como la puerta de los Cotswolds: su calle principal, el recinto de la iglesia parroquial, un refrigerio y alguna tienda. Después llega Bourton-on-the-Water, apodado la Venecia de los Cotswolds, donde pasas unas dos horas con un paseo guiado a pie y tiempo libre para almorzar o buscar un recuerdo. Por la tarde, la última parada es Bibury, que figura entre las aldeas más bonitas del país.
Al ir en minibús, el recorrido puede tomar carreteras rurales y llegar a rincones que los vehículos más grandes no alcanzan. El plan es relajado y deja espacio para probar delicias locales.
La comida, las bebidas y las propinas no están incluidas. El guía habla inglés, y el espacio del minibús es más justo que el de un autocar; no se recomienda para menores de 6 años.